Algo maravilloso está sucediendo en España. Personas e instituciones que parecían intocables o tabú por fin empiezan a ser puestas en tela de juicio.
Los ciudadanos necesitan la verdad y la demandan. Salen a la calle y protestan. El centro de Madrid parece una constante manifestación desde hace muchos meses.
Comparto esa sed de cambio. Me da alegría de hecho. Necesitamos un nuevo paradigma de contemplar la realidad pero entre tanta queja y reivindicación añoro un cartel, un mensaje… Echo en falta una pancarta, una pintada callejera. Echo en falta un email que además de criticar diga algo así como…
Yo también voy a cambiar.
Hemos hecho este programa para preguntarnos [ya sé que es algo incómoda la pregunta] qué parte hay de cada caso de corrupción en su propia empresa o declaración de la renta, qué actitud de cada corrupto está replicando a pequeña escale en su día a día…
Si estamos de acuerdo en que el mundo de lo físico, el mundo de los acontecimientos no es sino una manifestación del mundo de lo intangible… si estamos de acuerdo en que la realidad no es sino un magnífico espejo de lo que está dentro de nuestras cabezas y corazones, entonces estaremos de acuerdo en que nada cambiará allí fuera mientras no cambiemos aquí dentro. Por eso entre tanta queje añoro el este compromiso sencillo de yo también voy a cambiar.
Hemos dedicado este programa de radio a reflexionar sobre cómo cambiarnos a nosotros mismos. Hemos hablado de liderazgo y de autoliderazvo porque en Pensamiento Positivo sabemos que usted, ya es líder… y para ello hemos hablado con Juan Carlos Cubeiro y con Julián Trullen, autor junto con Nuria Saez, de Ya eres líder.
Sé que la palabra liderazgo no es la más atractiva para un programa de Pensamiento Positivo pero creo profundamente en que es un concepto necesario que hemos de resignificar. Por eso cuando Julián Trullén y Nuria Saez me pidieron el prólogo de su libro Ya eres líder no me lo pensé un minuto ya que se trata de un libro democratizador de algo tan necesario como el liderazgo.
Sergio Fernández



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475 | Los tres pilares de la felicidad, con Mónica Esgueva y Santiago de Quiroga
Hace un tiempo me paso de nuevo…
Me bajé a escribir a una de mis cafeterías favoritas. Un sitio asequible, elegante, acogedor. Un pequeño descanso en medio de la jornada. Una oficina alquilada a dos cuarenta, té verde incluido. Un refugio solitario pero compartido en medio de un mediodía algo perezoso. Una pequeña concesión para evitar la siesta. Me encanta cometer este tipo de travesuras de hora y media.
Y allí me ha vuelto a pasar. En medio de murmullos sordos de otras conversaciones, de palabras que se desvanecen en el aire y de ruidos agudos de maquina de café he escuchado una canción que me encanta y que llevaba años sin recordar. Era Suedehead, de Morrissey. Un milagro. He cerrado los ojos un rato y la he disfrutado. Sólo eso. Y allí me ha vuelto a pasar: con los ojos cerrados me he dado cuenta de que es imposible no ser feliz cuando se consigue estar sólo en el presente.
Sé que empieza a ser un tema recurrente en Pensamiento positivo y en mis conversaciones pero es que creo que la vida se nos va como el agua de los bolsillos porque no nos damos cuenta de la magia de los momentos, de la presencia indiscutible del presente.
Quédate un rato mirando un árbol, o la lluvia caer o a otra persona hablar o en silencio. A mi me resulta muy difícil no sentir plenitud en ese instante, como cuando escuché esa canción. ¡Que poco necesitamos para ser felices!
¡Que idea tan extraña pensar que necesitamos algo que no tenemos para ser felices!
Si no eres feliz ahora mismo, no te engañes, no lo serás dentro de quince años.
Hemos dedicado este programa de Pensamiento Positivo a la felicidad y para ello hemos llamado a Santiago de Quiroga, autor del libro Estar bien y con Mónica Esgueva, autora de Los tres pilares de la felicidad.
A modo de aperitivo, tres claves para ser felices:
1. La importancia de relativizar. ¿Dentro de diez años esto que tanto le preocupa seguirá siendo tan importante?
2. Aprender a celebrar. Uno es aquello a lo que le presta atención así que porque no prestar atención a las cosas bonitas de la vida. Celebrar es mandarle un mensaje muy claro a la vida [y la vida lo entiende bien]: ¡quiero más de esto!
3. Llamar a alguien y preguntarle qué tal está. Ya está, sólo esto.
Un programa lleno de ideas e inspiración para aprender a ser felices. Sí, se puede aprender a ser felices…
Sergio Fernández