Ayer estuve viendo la película “Che, el argentino”, de Steven Soderbergh e interpretada por Benicio del Toro.
 
 
Aunque las más de dos horas de película se nos hicieron un poco largas. Lo cierto es que una cinta así era necesaria. Primero porque aporta un poco de luz al personaje que tantas veces se ha impreso en camisetas y gorras. Tambien porque me resulta inspirador poder revivir a través del cine la historia de personas que lo dan todo por una idea, por una meta, por un ideal…
 
 
Decía Martin Luther King que si no has descubierto nada por lo que valga la pena morir, eso significa que no estás preparado para vivir. Y la historia de Che me gusta porque encontró ese qué.
 
 
Me apasionan las personas [y me da lo mismo que sean revolucionarios, científicos o poetas] que son capaces de crear una idea en la cabeza y apostarlo todo a una carta. Cuando te encuentres a una de esas personas en la vida, no la dejes pasar. Mírala y escúchala bien: es oro puro.
 
 
Y ahora la buena noticia… cada uno de nosotros podemos ser una de esas personas. Todos tenemos alguna idea o causa en la que creemos. Tú también puedes emprender un camino en favor de algo en lo que creas. Y da igual lo que sea, lo importante es estar en marcha y luchar por aquello en lo que crees.
 
 
Y si en algún momento sientes que tu esfuerzo es demasiado pequeño para poder marcar la diferencia, piensa en cualquiera de esas noches en las que intentas dormir con un mosquito dando vueltas por la habitación…
 
Sergio Fernández
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