Por motivos que no vienen al caso, estas Navidades he acabado visitando el Aquarium de Barcelona y, este fin de semana, Faunia, en Madrid.
Además de que me ha sorprendido la enorme cantidad de especies animales de cuya existencia no había escuchado ni tan siquiera hablar, estas visitas me han generado sentimientos contradictorios…
¿Hasta qué punto es legítimo tener encerrados a animales sólo para el disfrute de los seres humanos?
¿Justifica el sentido aparentemente educativo de estas atracciones, la retención de estos animales?
De lo que no estoy seguro es de que el fin justifique los medios. En términos generales tiendo a pensar que no lo justifica, que es importante respetar las reglas y valores, aunque el fin que pretendamos lograr sea más elevado, y estas visitas creo que me han ratificado en este punto.
¿Justifican tus fines lo que haces para lograrlos?
Sergio Fernández
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