Llevo unos días trabajando en proyectos que aún no han visto la luz.
A este tipo de jornadas las llamo días de siembra o de inversión. Aunque quizá debería llamarle días de visualización.
Todo lo que creamos, lo creamos primero en nuestra mente. Primero lo visualizamos y después lo llevamos [o no] a la realidad. Por tanto, aquello que nos rodea en nuestra vida es porque en algún momento se nos ocurrió esa idea o pensamos que estaría bien algo así.
Por ello es muy importante prestar atención al contenido de lo que pensamos ya que es decisivo para configurar nuestro futuro.
Y como hoy ha hecho un día maravilloso en Madrid he ido a leer al sol después de comer un rato y me he encontrado este texto que te reproduzco y que me ha gustado escuchar en pleno periodo de siembra. Espero que a ti también te guste:
Toda llamada sincera del corazón será escuchada. Por tanto, llama y no te descorazones si la respuesta no llega inmediatamente. La respuesta siempre llega de modo inesperado, y casi siempre de forma distinta a como la esperamos -hay muchas razones para ello-. Por ello, sé vigilante y aprende a discriminar. Perfeccionate a ti mismo.
[Helena Roerich en su libro Cartas de Helena Roerich].
 
Sergio Fernández
X