Tengo que reconocer que todo lo que gira alrededor de los medios de comunicación, me produce un especial interés. Quizá por eso ayer fui a ver Radio Encubierta [The boat that rocked].

Esta última cinta de Richard Curtis se aleja de lo que venía haciendo hasta el momento [Cuatro Bodas y un funeral, El diario de Bridget Jones, Notting Hill, Love Actually…] y aunque con menos gags que sus anteriores cintas, es una película que merece la pena. Primero por su excelente banda sonora, pero sobre todo porque cuenta muy de cerca lo que paso en UK en los años 1966 y 1967, en los que en pleno apogeo del rock, la BBC sólo emitía dos horas diarias de programación dedicada al rock y en los que cientos [aún hoy se cuentas por centenas] de emisoras piratas emitían 24 horas diarias de rock para satisfacer a ese público ansioso de escuchar el ese nuevo movimiento musical y social.

Y eso es precisamente lo que me gusta, la frescura de ese momento, la libertad de esas emisoras, el gusto por hacer lo que más te gusta en la vida, la música que nos hace vibrar cuando es realmente buena…

Y eso es con lo que me quedo de esta película: con la ilusión que me contagian, aún años después, ese grupo de locutores locos que siguieron su sueño de emitir hasta las últimas consecuencias, incluso aunque al Gobierno de Inglaterra y adláteres no les gustaba nada la idea…

Sergio Fernández

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