Desde hace cuatro años no paro de pagar cada vez más y más impuestos por vivir en Madrid.
 
El problema no son los impuestos sino lo que recibo a cambio… ¿Qué recibo?
 
Una campaña publicitaria pagada con mi dinero ante la que no puedo sino quitarme el sombrero por su magistral ejecución y rematada con un slogan fabuloso: Tengo una cabezonada.
 
Hoy lo digo pública y claramente: estoy cansado de pagarle las obras a los amigos del señor Gallardón.
 
Primero nos empezaron a cobrar por aparcar y no sólo a mi sino a cualquier persona que viniera a visitarme. Mi barrio ha mejorado en este sentido para los residentes pero yo me malicio que no lo han hecho por esto.
 
Después, apenas dos años más tarde, pasamos de pagar alrededor de 60€ de Vado permanente al año a cerca de 500€. Calcula el porcentaje de subida y después multiplícalo por los miles de vados permanentes que hay en Madrid. Siento algo entre la nausea y la admiración por tomar una medida como esta y ser capaz de seguir en el puesto sin despeinarse.
 
Después empezó la persecución con los radares. De los que hoy la prensa ha informado que instalan más. Esta vez en los semáforos. Y yo me sigo maliciando que no es por nuestra seguridad.
 
Después ha venido la persecución al ciudadano. El otro día me pararon por ir hablando por el móvil en bicicleta por la calle Montera, que es peatonal. Supongo que será delito pero no le veo yo el delito a que un señor hable por teléfono por una calle. Al final al señor se dio tanto vergüenza a si mismo de lo grotesco de esta situación que me dejó marchar. Y creo que todos podríamos enumerar entre nuestros conocidos algún ciudadano de orden que ha sido multado o bien directamente o bien por su vehículo, algo que siempre es mucho más elegante.
 
Ahora ha venido la tasa de basuras… ¿Cuál va a ser la próxima, señor Gallardón? Creo que como ciudadanos, y esto aplica lo mismo si vives en Madrid que si vives en otro pueblo, hemos cedido demasiado poder a nuestros políticos… ¿Cómo es posible que no votemos en referendum si queríamos esa obra faraónica de la M-30 y de paso endeudarnos más de 30 años? ¿Cómo es posible que todos estemos tan preocupados de mirarnos el ombligo que permitamos que sucedan estas cosas?
 
Cuando esta mañana he pagado la tasa de basuras me he acordado del famoso poema de Bertold Brecht que dice:
 
Primero cogieron a los comunistas, 
y yo no dije nada por que yo no era un comunista. 
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí,
no quedaba nadie para protestar.
 
Tan sólo espero que reaccionemos ya porque falta nos hace como sociedad. Y esto es tarea de cada uno de nosotros, no mañana, sino hoy.
 
Sergio Fernández

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