Respice post te! Hominem te esse memento

“Mira tras de ti. Recuerda que eres un hombre y no un Dios”.

Cuando un cónsul romano desfilaba triunfante por las calles de Roma, se designaba a un siervo para que le acompañase. Este siervo tenía como misión sujetar sobre la cabeza del cónsul una corona de laurel mientras le susurraba al oído: Memento morí [recuerda que has de morir]. De esa forma le recordaba que no era un dios, que era mortal, que su paso por la tierra era fugaz, que todos somos iguales en el gran viaje que no acaba con la vida, sino que comienza con la muerte.

Estas son las primeras palabras del libro Memento mori, a cuya presentación asistí ayer en Madrid. Su autora, Paloma Orozco, además de ser colaboradora compañera en Punto Radio es una excelente escritora que lleva publicados más de 25 libros. De hecho su Historias de la otra tierra ya está comentado en Pensamiento Positivo hace alrededor de dos años…

El libro lo leeré este fin de semana. Entre otras cosas porque el tema del que trata, el de la muerte, me parece un tema tabú. Pero sin aprender a morir no se puede aprender a morir. No se puede tener lucidez de vida sin conciencia de muerte.

Desconozco el motivo pero cuando las personas cobran conciencia de que antes o después morirán de repente se hacen como más inteligentes, más sensibles, obtienen de la nada la capacidad para concentrarse en lo esencial…

En los hospitales, en los tanatorios, en los cementerios y en los periodos de dificultades los seres humanos nos miramos más a los ojos.

Espero que libros como el de Paloma nos ayuden a cobrar conciencia de las dos únicas cosas que sabemos ciertas en este mundo: una es que nos moriremos. La otra es que no sabemos cuando. Y si la vida está inventada así, yo creo que tiene que ser por algo.

Sergio Fernández

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