Tenía 22 años y era feliz, aunque no completamente consciente de ello. Era la noche antes de iniciar uno de los viajes que más repercusión tendría en lo que hoy soy y allí, delante de una Samsonite azul que aún conservo, obtuve una bofetada de realidad: ni por asomo podría llevar conmigo más de dos libros para una estancia en Londres de al menos un año.

Condensar en una maleta azul todo lo que se necesita para pasar un año en un lugar en donde hay once meses de invierno y uno de primavera es un ejercicio de síntesis que requiere de mucha imaginación y concentración, algo difícil de alcanzar horas antes del despegue con una sobredosis de adrenalina en las venas.

Entonces tuve que elegir qué dos libros llevarme. ¡Sólo dos libros! La situación de tener que escoger libros es una pesadilla de las de sudor frío y temblores espasmódicos y es algo que me ha ocurrido en varias ocasiones posteriormente: elegir qué libros comprar, qué libros llevarte a ese viaje, qué libros regalar, qué libros llevarte a una isla desierta… Nunca he entendido lo de la isla desierta… ¿Acaso has conocido a alguien que haya ido en alguna ocasión a una isla desierta? ¿Y que haya ido con libros a una isla desierta…?
Creo que uno de los mejores planes de la vida pasa por coger un buen libro y establecer una tórrida relación intelectual con él durante una tarde interminable de domingo, preferiblemente al sol. Tú y el libro, a solas… Esto tiene un nombre: felicidad. Y si es durante varios días seguidos tiene otro nombre: paraíso.
Estos son mis diez libros para llevar a una isla desierta. Creo que soy otro damnificado por la idea de la isla desierta… Estas son, quizá, las diez lecturas que más han influenciado mi vida; quizá los diez libros que me llevaría a una isla desierta…
Este fue uno de los dos libros que me llevé a Londres. Con el otro creo que me precipité y me confundí. Un buen libro para entrar en el desarrollo personal. Si buscas, acabarás encontrando unas conferencias que su autor ofreció hace muchos años y que alguien grabó. Estas grabaciones tienen un sonido a TDK de 90 que hacen incluso más entrañable escucharlas.
Algún día cuando acabemos con el sistema educativo industrial que aún sufrimos, este libro se estudiará en las escuelas. Mientras tanto, puedes comprarlo y leerlo varias veces hasta que te sepas párrafos de memoria y hasta que todos tus amigos te detesten y sepan que se ha convertido en tu libro de cabecera.
Ya, ya sé que el título no dan ganas de comprarlo. Cuando lo compré estuve a punto de comprarme un bigote de plástico para que no me reconocieran en la tienda. Pero puedo asegurarte que te dará una visión tan diferente de la vida que te entrarán ganas de mandarme un email para darme las gracias una vez que lo hayas terminado. Ojalá hubiera leído este libro no con 29 años sino con 19… o antes.
Aunque llevo años con este libro en la mesilla y aunque no puedo leer muchas páginas de una sola sentada, me sigue pareciendo uno de los libros más lúcidos que me he encontrado en toda mi vida. Dicen que cuando leemos algo que es verdad nos damos cuenta porque ya lo sabemos. Este libro rezuma amor y sentido común para hacer de tu vida algo que merezca la pena ser vivido y contado si hace falta. Si se te hace cuesta arriba su lectura, empieza por Taller de amor, que es una especie de resumen bien hecho y fácilmente accesible.
Hubo una época de mi vida que leí mucha novela [tanto que hace poco vacié mi biblioteca personal  donando cerca de 600 volúmenes]… Cuando me topé con El Faquir, mi libro favorito de Ramiro Calle, sólo pensaba en ir a la India y compré guías de la India y de hecho llegue a tener planificado un viaje de meses a la India, que decidí suspender en el último minuto porque lo primero es antes… ¿Dónde irán a parar todos esos pasados que nunca llegamos a vivir?
Siempre he pensado que la solución a casi cualquier cosa que a uno le inquiete en la vida está en una biblioteca, en una buena formación o en un rato de silencio en la Casa de Campo o en una de mis playas favoritas… El día que decidí si estudiaría coaching me fui a una librería y me compré este libro y, claro, sucedió lo que sucedió… y aquí estoy.
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La salud, el dinero y la pareja son tres temas que inquietan o han inquietado a casi todos los seres humanos en algún momento. A mí también. Este es uno de mis libros favoritos sobre el tema de la pareja y uno de los que aún me acompañan en mi viaje de la codependencia hacia la libertad…
Es difícil encontrar libros sobre el dinero sensatos, con los pies en el suelo, escritos desde la espiritualidad y con la intención de transmitir a la vez consciencia y una vida llena de abundancia. Por muchos motivos, es una libro absolutamente recomendable y de los que más me han influenciado en los últimos años. [Ver entrevista]
Un libro para entender a tu familia y, por tanto, para entenderte a ti y lo que haces en este mundo y por qué. Aún recuerdo perfectamente cómo cuando lo leí empece a comprender a mi familia de otra forma y, por tanto, toda mi vida cambió. Hazme caso, regálatelo. [ver entrevista]
Cuando lo leí creo que el libro me poseyó. Iba con él a todas partes y no podía dejar de leerlo. Afortunadamente cuando lo termine, el hechizó dio a su fin también. Sin duda, me inspiró para mejorar algunos hábitos relacionados con el mantenimiento de mi salud.
Aunque cada vez quedan menos islas desiertas en el mundo, si por estas cosas que tiene la vida coincidimos podríamos intentar no llevarlos repetidos… ¿Qué libros te llevarás a la isla desierta?
Sergio Fernández
Si te ha gustado este arículo, quizá te guste…
Yo, en cualquier caso, cuando hay un libro que quiero leer y no encuentro, siempre seguiré haciendo lo mismo que es escribirlo… 😉
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