Este es mi plan. El plan es prepararme una lista de música adecuada para la ocasión y calzarme unos vaqueros cómodos. Esos vaqueros favoritos que tienen a la vez tu forma y garantía de comodidad y elegancia.

El plan es coger una chaqueta por si refresca y subirme en mi Brompton y salir a pedalear sin más fin que ver a qué suena y a qué huele Madrid esta noche, a ver qué aspecto tiene, a sentir las rugosidades del asfalto, a disfrutar del soberano placer de crear una improvisación mezcla de la música que suene en cada momento y de lo que me vaya encontrando en ese deambular improvisado…

El plan es salir sin ruta definida, fluir, decidir el destino en cada cruce, elegir caprichosamente mi destino durante las próximas horas… el plan es sólo pedalear, hacerlo deprisa o despacio, disfrutar como un niño pequeño de las cuestas abajo y cerrar en ellas los ojos por un instante para sentir el viento en la cara mientras suena por ejemplo Young girl

El plan es contemplar y practicar esa versión contemporánea de la meditación que es montar en bicicleta y mirar, sólo mirar, sin juzgar nada de lo que vea, escuche o me suceda. Estar presente en el fluir, casi nada, ya sabes…

El plan es que avance la lista de canciones y escuchar, por ejemplo, Bloom y cruzar el Retiro mientras compruebo cómo los aspersores nocturnos le proporcionan a este rincón de Madrid un insultante olor a Galicia a tan solo unos minutos de la Puerta del Sol… El plan es cruzar Chueca y Malasaña muy despacio con What you know de fondo y volver a preguntarme una vez más por qué los ciudadanos de este Madrid cuando salimos de noche lo damos todo como si fuésemos miembros de una secta que tuviera la certeza de que no va a existir mañana.

El plan es pasar tranquilamente junto a grupos que charlan, a parejas que se miran sin saber aún que hoy lo serán, a grupos que se abrazan, discuten o simplemente están… A levantar acta de la proliferación de locales de diseño que han tomado el centro de Madrid sin que apenas nos hayamos dado cuenta…

El plan es escuchar Mardy Bum y disfrutar a la vez del silencio histórico de las calles peatonales del Madrid de los Austrias, bajarme de la bici para subir o bajar alguna escalinata y quizá sentarme en un banco en silencio para contemplar la exuberante belleza del Palacio Real de noche en esa extraña emoción cinematográfica que nos regala la Plaza de Oriente cuando está desierta.

El plan será escuchar Over and over mientras me alejo del centro, quizá por Rosales y luego hacia Almagro, deteniéndome en cualquier edificio que me guste para disfrutar de su belleza componiendo una obra única mezcla de Dacing anymore con esa calle en concreto.

El plan es recorrer calles escuchando In between days como el protagonista de Tu vida en 65 minutos a bordo de su coche rojo disfrutando de esa extraña sensación de propietario que te regalan las calles cuando las tienes sólo para ti… o a lo mejor acelero como la protagonista de Corre Lola corre, o hago kilómetros como en Little Miss Sunshine en su furgoneta amarilla … El plan es que la meta sea cada momento para entrenarme en la noble disciplina del desvincularme del resultado y quedarme sólo con el propio proceso.

Quizá me tome algo en alguno de los bares que abren 24 horas en Madrid y si lo hago no lo haré para escuchar Fool o Peacetime resistant sino más bien por conectar algún trozo inconexo de conversación de aquí y de allá a esas extrañas horas que empiezan a mezclar al borracho y al madrugador…

El plan es subir el volumen con Junk of the Heart y sentir esa libertad inagotable que sólo se puede sentir con el viento del mar en la cara o cuando se baja el Paseo de la Castellana con esa libertad que sólo una bicicleta puede otorgarte. Y el que lo probó, lo sabe.

El plan es subir el volumen a tope cuando suene I ain´t hiding o Big jet plane, conducir sin prisa, parar cuando haya algo que mirar, dejarse llevar por la intuición, por el momento, por los semáforos abiertos, por algo que llame mi atención…

Este es el plan para hoy… Si sales a dar un paseo en bicicleta esta noche por Madrid, quién sabe, es posible que pedaleemos juntos y seamos espectadores cómplices y silenciosos de la función que tenga reservada hoy Madrid para nosotros…

Sergio Fernández

X